El jurado de los Premios Princesa de Asturias decidió hace poco otorgar el galardón de Humanidades a Winifred Mary Beard (Much Wenlock, Reino Unido, 1 de enero de 1955), catedrática de Clásicas en la Universidad de Cambridge y miembro del Newnham College, es una de las especialistas sobre la Antigüedad más relevantes y una de las intelectuales británicas más influyentes. En Mediterráneo Antiguo hemos querido hablar con ella sobre dos de sus obras: SPQR. Una historia de la Roma Antigua, editado por Crítica y El mundo clásico: una breve introducción, editado por Alianza Editorial. También hemos querido preguntarle sobre su tarea divulgadora, que con tanto acierto desempeña, y sobre el futuro de las Humanidades.
Pregunta – Usted es una de los mejores investigadoras, escritoras y divulgadoras de Historia Clásica en el mundo. ¿Cuáles son las claves que contribuyen de una manera más determinante a una divulgación rigurosa de la historia?
Respuesta – Pienso que uno debe escribir para un público que es inteligente, pero puede no saber tanto. Odio a los que rebajan el tono para los lectores generalistas, como si ellos fueran estúpidos. Yo quiero compartir la dificultad y el reto de la historia con una amplia audiencia, no pretendo que el pasado sea algo simple.
Portada de SPQR, editado por Crítica
Pregunta – En su último libro, SPQR, se habla de la larga historia de Roma. En su opinión, ¿qué factores contribuyeron de forma decisiva a que una humilde ciudad llegara a convertirse en un imperio?
Respuesta – No lo podemos saber con seguridad, pero me gusta ver su actitud expansiva hacia la ciudadanía como crucial. A diferencia de cualquier otra ciudad clásica que conocemos, Roma aceptaba a los extranjeros. De hecho, se imaginan a sí mismos siendo originalmente una mezcla entre migrantes y buscadores de asilo. Esta apertura fue una de las cosas que les dio grandes recursos en mano de obra (ser un ciudadano era como ser un soldado). No creo que Roma fuera más militar que sus vecinos, todo el mundo estaba comprometido con la guerra.
Pregunta – ¿Se puede establecer un paralelismo entre la caída del Imperio y la situación actual en Europa?
Respuesta – Sería bueno si pudiéramos. Pero, honestamente, la situación es totalmente distinta. Sí, había tensiones y presiones en lo que se había convertido en las “fronteras” del Imperio romano. Pero es probablemente peligroso buscar muchas más similitudes.
Portada de “El Mundo clásico: una breve introducción”, editado por Alianza
Pregunta – ¿Cuál de los aspectos mundo clásico que siguen siendo hoy en día son más importante en su opinión?
Respuesta – Pienso que el principal legado es la manera en la que hemos aprendido a hablar de política y de nosotros mismos. Los griegos y los romanos nos han legado un vocabulario para hablar de política y pensar de otro modo. Roma, en particular, ha marcado nuestras discusiones sobre libertades civiles y seguridad de la patria… Y también acerca de cómo tratamos con la oposición interna al Estado. Por supuesto, Roma nos ha dejado la geografía de la Europa moderna. ¿Por qué es Londres la capital del Reino Unido? Porque los romanos la hicieron así, etc, etc.
Pregunta – Las Humanidades están en serio retroceso en el programa de estudios de muchas partes de Europa. ¿Qué significa para usted y cómo podemos hacer frente a esta dinámica?
Respuesta – Creo que debemos gritar en defensa de las Humanidades, pero también tenemos que recordar que el latín y el griego han estado siempre bajo amenaza, desde el siglo II d.C. diría yo. Debemos estar alerta, hablarlo, pero no ser demasiado pesimistas.
Autor 
Mario Agudo Villanueva