La austeridad presupuestaria se deja notar en todos los ámbitos, pero el patrimonio es uno de los más afectados, en especial la investigación arqueológica. Esta situación ha provocado que un buen número de proyectos apuesten por alternativas creativas, como el crowdfunding, para poder encontrar fuentes de financiación que mantengan la actividad en un sector en horas bajas. Este es el caso del Proyecto Tellerola, por lo que hemos querido acercarnos a él de la mano de Antonio Sellés, quien nos explica en qué consiste y cuáles son sus objetivos.

Pregunta – Explícanos brevemente en qué consiste el proyecto.

Respuesta – Nuestra prioridad es excavar, investigar, poner en valor y divulgar el yacimiento de La Tellerola, ubicado en término municipal de Villajoyosa (Alicante). Ya de por si, la palabra “tellerola” es interesante. Procede de “tella”, es decir, fragmento de teja o ladrillo (en valenciano). En realidad se trata de un topónimo que avanza la existencia de un yacimiento arqueológico en los alrededores. Pero es que, además, el cerro está lleno de cerámica fechada entre los ss. IV y I d. C. Como guinda, en la cima podemos encontrar, aún visible en superficie, una estructura de planta ovalada que seguramente sean los restos de una torre.

Vista áerea del yacimiento

Pregunta – ¿Cuál es la valía del yacimiento arqueológico en el contexto de la arqueología de la cornisa mediterránea?

Respuesta – El interés científico de este yacimiento no reside tanto en las piezas que puedan encontrarse, sino más bien en que sus estructuras correspondan a las de una torre de vigilancia costera de época ibérica o ibero-romana. Esta hipótesis de trabajo está motivada como consecuencia de la privilegiada posición estratégica del yacimiento. Además, cabe destacar que por la fecha de los materiales conocidos trabajamos con la hipótesis de que se trate de una de las Turres Hannibalis, sin descartar que se pueda tratar de una torre ibérica de control de la costa, o de parte del sistema de fortines militares de las Guerras Sertorianas (82-72 a. C.). El yacimiento, desde luego, no parece de tipo religioso —como el santuario costero de la Malladeta de Villajoyosa— ni un asentamiento rural doméstico.

Cartel del proyecto

Pregunta – ¿Quiénes formáis el equipo y qué perfiles tenéis?

Respuesta – Somos un proyecto de arqueología abierta. Es decir, estamos a disposición tanto de los arqueólogos o estudiantes de la contornada, como de los que viven a 1000 kilómetros de distancia. Tampoco nos olvidamos de los aficionados al patrimonio. En realidad, hay un hueco para todos en este proyecto. Cada uno, dentro de su función y posibilidades, puede ser una pieza clave. No me gusta hablar del equipo antes de tiempo, porque primero tenemos que sacar el proyecto adelante. Una vez lo tengamos claro, hablaremos de qué caras lo forman. Si que os puedo adelantar que en menos de un mes hemos recibido más de 50 solicitudes… Y hay perfiles interesantísimos.

Pregunta – ¿En qué otros proyectos habéis trabajado?

Respuesta – Yo principalmente me he dedicado al estudio de materiales republicanos, aunque también he estudiado monumentos funerarios. Es más, en el último artículo que me han publicado, Antonio Espinosa y yo hemos planteado el nombre del difunto de la Torre de Sant Josep, la torre funeraria más grande de toda la península ibérica (muy próxima a nuestro yacimiento). En cuanto al trabajo de campo, he excavado en la necrópolis de les Casetes, en la ya citada Torre de Sant Josep y en un tramo de calzada ibero-romana de Villajoyosa. Me considero más una rata de laboratorio que de campo, pero ya es hora de salir a la calle…

Pregunta ¿Es el crowdfunding la única forma de financiación de la arqueología ante la austeridad presupuestaria de la administración?

Respuesta – La verdad es que no lo sé. Creo que el crowdfunding es interesante, pero tampoco se puede abusar de él. En este caso hemos optado por esa vía porque no encontramos otra salida. Ojalá las cosas estuviesen mejor, pero tampoco nos podemos pasar la vida llorando. Creo que debemos pillar al toro por los cuernos y, al menos, si tenemos buenos proyectos entre manos, intentarlo. El no lo tenemos desde el primer minuto, pero nos vamos a dejar la piel por conseguir nuestro objetivo de 2100 euros.

Más información en: www.proyectotellerola.wordpress.com

Autor

Mario Agudo Villanueva