Desperta Ferro Ediciones lanzó antes de final de año un magnífico libro Ciudades del Mundo Antiguo, con ilustraciones de Jean-Claude Golvin, un magnífico viaje a los núcleos urbanos más importantes de la Antigüedad a lo largo y ancho del Mediterráneo, hasta llegar incluso a Asia Central. Emérita Augusta, Tarraco, Cartago, Roma, Pompeya, Delfos, Atenas, Alejandría, Palmira, Petra, Babilonia o Persépolis son alguno de los escenarios que se recrean en las páginas de este fabuloso ejemplar. Hemos querido acercarnos a su génesis y a la labor editorial de Desperta Ferro a través de Alberto Pérez, uno de los miembros de su staff.

Pregunta – Desperta Ferro ha afrontado ya algunos proyectos editoriales a parte de sus revistas de cabecera ¿cómo surgió la idea de editar este libro sobre ciudades del mundo antiguo”?

Respuesta – Como probablemente algunos de los lectores de Mediterráneo Antiguo ya sepan, una de las bazas fundamentales de las distintas cabeceras de Desperta Ferro es la ilustración histórica, rigurosa y bien documentada pero no por ello menos atractiva. Y dentro de la ilustración, nos gusta desarrollar vistas aéreas, sea de batallas, de escenas concretas o sea de ciudades emblemáticas. Así, por nuestras páginas han desfilado desde la Jerusalén del 70 AD a la Constantinopla de mediados del siglo X o la Alejandría de Cleopatra, de la mano de artistas como Jorge Martínez Corada, Rocío Espín o Julia Lillo, lo que nos ha servido tanto para plasmar su monumentalidad como para reflejar episodios concretos acaecidos en las mismas, por ejemplo el ataque de Tito contra la primera o la campaña de César en la última. En ese sentido, conocíamos la obra de Jean-Claude Golvin, arqueólogo francés experto en urbanismo antiguo, plasmada en el libro L’Antiquité retrouvée, y pensamos que se ajustaba como un guante a ese concepto que también desarrollamos en Desperta Ferro. De ahí su edición en castellano, esta Ciudades del Mundo Antiguo.

Pregunta – ¿Qué destacaríais de esta publicación?

Respuesta – La verdad es que como “padres adoptivos” de Ciudades del Mundo Antiguo nos gusta desde las tapas al índice. En lo formal, hemos puesto mucho mimo a la edición; se trata de nuestra segunda incursión en la edición de libros, y por ello hemos intentando cuidar los detalles al máximo, desde la cubierta elegida a la encuadernación, o la nueva maquetación respecto al diseño original, con imágenes más amplias ya que el formato del libro es mayor. Pero, por supuesto, lo que justifica Ciudades del Mundo Antiguo es su contenido, un apabullante catálogo de urbes de la Antigüedad, plasmadas en acuarelas fabulosas pero totalmente ajustadas a lo que conocemos arqueológicamente, sin desmerecer su poder de evocación. ¿Quieres pasear por la Roma imperial, o ascender las escaleras del zigurat de Babilonia? Solo tienes que deleitarte con sus páginas. Además, para cada una de ellas hay textos explicativos y se indican sus características y monumentos señeros. En estos días de atracones navideños, un festín visual nada baladí, sino lleno de contenido.

Otra de las ilustraciones del libro Ciudades de la Antigüedad. Foto: Desperta Ferro

Pregunta – En un mundo de recreación virtual habéis apostado por el dibujo ¿se debe a algún planteamiento en particular?

Respuesta – Como te comentaba antes, por un lado esto es algo que ya hacemos en las diferentes cabeceras de Desperta Ferro, ya que, sin desmerecer las fantásticas posibilidades que nos da la infografía o las reconstrucciones 3D, la calidez y la vis artística que da la ilustración todavía es difícil de conseguir con medios digitales. Y, además, Jean-Claude Golvin trabaja analógicamente, ¡y de qué manera!

Pregunta – A parte de Ciudades del Mundo Antiguo, hace poco lanzasteis un libro sobre Dacia ¿cuál es su enfoque y qué puede esperar de él el aficionado al mundo militar romano?

RespuestaDacia fue nuestra primera incursión en el bonito pero difícil mundo de los libros, y estamos francamente contentos con su acogida por el público. Se trata de una obra escrita e ilustrada por Radu Oltean, un artista rumano especializado en ilustración histórica y que a muchos os será familiar porque buena parte de nuestras portadas son suyas. Radu ha trabajado durante años en las Guerras Dácicas, las guerras de conquista romanas en la Dacia, recorriendo yacimientos arqueológicos y museos, tomando fotografías, hablando con arqueólogos…Y todo ello lo ha plasmado en esta obra, dedicada la primera parte de las Guerras Dácicas, hasta el armisticio entre Trajano y Decébalo. Se trata de un libro con un texto riguroso, alejado de planteamientos ultranacionalistas que a menudo han tintado aquel conflicto por la investigación rumana, pero en el que destaca, como en Ciudades del Mundo Antiguo, su tremendo aparato gráfico: reconstrucciones de fortificaciones y ciudades dacias, de tremendas batallas, de las obras de ingeniería romanas… Algo así como la Columna Trajana traída a la vida. Creo que Dacia no defraudará a cualquier aficionado a la historia de Roma, y cabe indicar que el autor está trabajando en lo que será su segundo volumen.

Ilustración de Ciudades del Mundo Antiguo. Foto: Desperta Ferro

Pregunta – ¿Tenéis algún otro proyecto a corto plazo?

Respuesta – Sí, vamos a seguir profundizando en nuestra línea de libros dada la buena acogida de los lectores. Acaban de salir de hecho los dos primeros volúmenes de una colección que seguramente sea de seis, llamada La saga de los samurais, a cargo de Terje Solun, verdadero experto en la historia del Japón medieval y moderno, y que está dedicada a la desconocida historia de las familias más relevantes del Japón del Sengoku Jidai (1467-1615), un convulso periodo de 150 años que cambió la faz del país. Como en las obras antes comentadas, textos de calidad y rigurosos y profuso aparato gráfico, marcas de la casa. Y luego, para amantes del mundo clásico como serán los lectores de Mediterráneo Antiguo, el año que viene hay tres novedades que ya están cocinándose. No queremos desvelar secretos, pero solo puedo decir que van a ser auténticos bombazos. ¡Estad atentos!

Pregunta – Hablando de las revistas, recientemente se ha publicado el número 4 de Arqueología e Historia ¿qué balance hacéis de la evolución de esta publicación?

Respuesta – Estamos realmente contentos. Con esta cuarta cabecera nos despegábamos de nuestra especialización en historia militar y política, con lo cual teníamos que conectar con un público diferente, que quizás no conocía Desperta Ferro. ¿Seríamos capaces? Con el número 4 en kioscos, pensamos que podemos contestar afirmativamente. Si bien algunos lectores son, evidentemente, coincidentes, hemos conseguido llegar a otros nuevos, con una publicación que sigue manteniendo el rigor y el atractivo visual de sus cabeceras “hermanas”, pero que amplía el foco temático para abordar otras facetas de la experiencia humana a lo largo del tiempo, que es lo que, al fin y al cabo, es la Historia. Además, los kioscos estaban huérfanos de una publicación que abordase en profundidad la Arqueología, y la Historia entendida desde esta ciencia, como es nuestra intención. Hay un sector de lectores con interés y con un conocimiento profundo, que esperan algo más que la repetición de tópicos huecos y que saben apreciar el esfuerzo que Arqueología e Historia, como estamos comprobando para nuestra alegría.

Portada del libro. Foto: Desperta Ferro

Pregunta – ¿Cómo veis y valoráis el mundo de la divulgación en patrimonio y arqueología en la actualidad?

Respuesta – Creemos que, si bien es una faceta en la que se estaba mejorando mucho en los últimos años, la crisis económica ha pasado factura a la divulgación de nuestro patrimonio. En parte, esto se soslaya gracias a las iniciativas particulares, a menudo por amor al arte, como son blogs, webs, podcasts…, que cumplen una función imprescindible pero que es complicado que alcancen a donde se podría llegar con una apuesta por la cultura por parte de las administraciones. Por otra parte, en España ha existido cierto divorcio entre la investigación académica y la divulgación, ya que a veces se entiende esta como una “vulgarización”, un desdoro para el investigador. Desde Desperta Ferro intentamos romper esas barreras y acercar el conocimiento que se genera en el ámbito académico y de investigación al gran público, demostrando que puede ser atractivo si se expone adecuadamente. Hay interés por la Historia, y nuestro patrimonio, riquísimo, debe ser protegido y puesto en valor, no solo por su capacidad como motor económico, sino también porque es parte de nuestra memoria y explica lo que somos. Con Desperta Ferro intentamos aportar nuestro granito de arena a esto, y el aprecio y cariño de nuestros lectores apunta a que es un granito que no cae en saco roto. Muchas gracias a ellos y también a ti Mario, y enhorabuena por tu estupenda página.

Autor

Mario Agudo Villanueva