Los griegos y los otros

Ático de los libros ha publicado en este tramo final de 2024 dos libros que, a simple vista, nada tienen que ver entre sí, pero cuya lectura puede ser complementaria. «Los griegos. Una historia global», de Roderick Beaton, y «El imperio escita. La civilización clave en el nacimiento de la Edad Clásica», de Christopher I. Beckwith, trasladan al ámbito editorial la dicotomía que tanto hemos estudiado los que nos acercamos al mundo heleno antiguo: los griegos y los bárbaros, los griegos y los otros. En efecto, en el proceso de definición de la helenidad jugó un papel muy destacado la identificación del extraño, del extranjero, con frecuencia caracterizado como opuesto e indeseable. Como en cualquier otra aventura identitaria, lo esencial pasa por fijar límites.

Roderick Beaton es un helenista anglosajón de larga trayectoria. Cuatro veces ganador del Premio Runciman, que concede la Liga Anglo-Helénica al mejor libro de temática griega, ha centrado su trayectoria profesional en la época moderna y contemporánea, tratando de establecer lazos entre su país de origen y el griego. Los griegos. Una historia global, que podría considerase su ópera magna, vio la luz en 2021. En sus casi seiscientas páginas, el investigador británico nos ofrece una visión diacrónica de amplio alcance: la peripecia del pueblo griego desde sus orígenes hasta la gestación del estado moderno de Grecia. Un enfoque necesariamente sintético, en el que debemos considerar, en primer lugar, que una cosa son los griegos como pueblo y otra, bien diferente, la realidad política de nuestros días. Cabría puntualizar que lo que nos presenta Beaton es la historia de las gentes de habla griega, una visión que va más allá de la historia de Grecia.

Es difícil embarcarse en semejante aventura sin naufragar en la superficialidad. El volumen abarca desde el Bronce Final a la actualidad, de manera que resulta inviable profundizar en una época concreta. La obra tiene, por tanto, un tono necesariamente divulgativo, ameno y accesible, pero en sus páginas se deja notar la experiencia académica de su autor, que despliega un relato sólido, sin apenas fisuras, pero necesariamente panorámico. Sin embargo, el propio autor nos previene de esta circunstancia. Beaton asegura que el objetivo de este libro es, precisamente, comprender cómo se crean, perpetúan, modifican y reinventan las identidades con el paso del tiempo (p. 14). El caso griego, en consecuencia, es uno de los pocos, como el chino, en el que podemos seguir el rastro de una lengua y de una cultura a lo largo de milenios.

En esta peripecia, la civilización griega se ha moldeado en contacto con sus vecinas, sometida al devenir de la historia, transformándose al contacto con otras culturas. Los ciudadanos grecoparlantes del Imperio romano crearon su propia versión de la civilización romana. Después llegó el cristianismo, que operó un cambio sustancial al alumbrar un modelo religioso centralizado y monoteísta. La Roma griega resistió el desplome del sector occidental para convertirse en lo que hoy conocemos como Bizancio, que, con el tiempo, terminaría entrando en fricción con el Islam (p. 16-17). La historia de los griegos de Beaton es una historia del devenir de las civilizaciones en una amplia franja del globo terráqueo.

El volumen se divide en quince capítulos que podríamos, a su vez, agrupar en diferentes períodos. Arranca con la fascinación que todavía ejercen las culturas minoica y micénica para sumergirse en el mundo homérico como antesala de la gestación de la polis y el pensamiento filosófico. Esta primera parte, que abarca aproximadamente las cien primeras páginas del volumen, nos ayuda a comprender el germen de lo griego y su necesaria interacción con el mundo egipcio, asiático y balcánico. El segundo bloque comienza con la que es, probablemente, la etapa más célebre de la historia griega, la conflagración con Persia en lo que el autor denomina, quizás de forma exagerada «las primeras guerras mundiales» y la subsiguiente etapa de esplendor que, bajo el aura del clasicismo, distinguió a los griegos, en especial a Atenas, como faro cultural del Mediterráneo (pp. 109-180). En esta parte podríamos incluir la necesaria continuación de esa realidad en el mundo helenístico, una época de profundas transformaciones en la que la lengua griega se expande hasta los confines del mundo de la mano de Alejandro Magno, paradójicamente, un griego de la periferia, considerado por muchos como bárbaro (pp. 145-216). Nos adentramos en un tercer bloque que sería el mundo romano, que cambió y fue cambiado, en una especie de simbiótica relación, la realidad griega. Beaton se refiere a ello como «el Imperio griego de Roma», que acabaría, con el tiempo, por conformar un nuevo imperio, cuya capital, Bizancio -luego Constantinopla-, le daría nombre (pp. 217-348). La presión del Islam situaría a los griegos entre dos mundos, el cristiano y el musulmán, el europeo y el asiático, una disyuntiva que se prolongará hasta nuestros días (pp. 349-450). El libro concluye con un reflexivo epílogo en el que nos habla de los griegos modernos en la diáspora, cuya lengua de origen se olvida en beneficio de la de su patria de adopción, y del efecto contrario: el de convertirse en griego. Fenómenos que, sin embargo, tienen su raíz en los albores del tiempo.

Decíamos al principio que el libro de Beaton era complementario de la otra novedad: El imperio escita. La civilización clave en el nacimiento de la Edad Clásica, de Christopher I. Becwith, catedrático de estudios de Eurasia Central en la Universidad de Indiana, profesor de tibetano antiguo que ha investigado sobre la lingüística del arameo, chino, japonés, goguryeo, lenguas tocarias, túrquico antiguo, uzbeco y otros idiomas vecinos, lo que le ha permitido profundizar en las fuentes originales. Este políglota investigador se propone descubrirnos un pueblo asentado en el imaginario colectivo como nómada y bárbaro, pero que fue el fundador del primer gran imperio del mundo, que abarcó desde Mongolia y el noreste de China al noroeste de Irán y el Danubio, llegando hasta las costas del mar de Arabia. Su extensión, por tanto, puso en contacto a estas gentes con pueblos como los griegos, los persas o los chinos, interactuando y modelando cada una de estas culturas. Una obra que me permito completar con otro gran estudio sobre este pueblo, el de Barry Cunliffe, The Scythians: Nomad Warriors of the Steppe (Oxford University Press, 2019).

El libro de Beckwith, de cerca de quinientas páginas, se abre con un interesante prólogo sobre los avances tecnológicos que tuvieron su origen en Eurasia, desde el armamento hasta la organización social, pasando por la religió e incluso la forma de vestir y, sobre todo, la lengua (pp. 37-61). Después de esta introducción, que nos permite comprender la relevancia de este pueblo, nos adentramos en su peripecia histórica en esa amplia extensión de terreno que conocemos como Eurasia Central. Una de las partes más interesantes es el estudio de su principal divinidad, el Dios Celestial al que Heródoto llamaba Papaeus, que tiene una importancia mayúscula en la religiosidad posterior (pp. 65-66). Esta primera parte se centra, casi en su totalidad, en aspectos sociales y culturales. Será a partir del segundo capítulo cuando comience a abordarse su desarrollo histórico, su papel en la gestación del imperio escito-medo persa y la configuración del linaje real (pp. 79-183). El capítulo sexto tiene un trasfondo eminentemente lingüístico, como corresponde al perfil del autor, pues se analiza un amplio abanico de palabras de origen escita (pp. 185-220). La segunda parte del libro nos lleva a Asia, a la relación del mundo escita con el primer imperio chino (pp. 221-246). El cuerpo central del libro concluye con un fascinante análisis de la influencia del pensamiento escita en la edad clásica (pp. 247-278). El imperio escita. La civilización clave en el nacimiento de la Edad Clásica se completa con sendos anexos. El primero está dedicado a Zoroastro y el monoteísmo (pp. 279-292), el segundo a la vestimenta y el armamento escita y escito-medo (pp. 293-304).

Autor

Mario Agudo Villanueva

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